Nunca voy a olvidar una conversación que tuve con mi papá en diciembre de 2009: él estaba impresionado por la cantidad de personas con las que me comencé a vincular a través de los medios sociales, no sólo en San Cristóbal sino también en toda Venezuela. Me preguntaba por qué era tan fácil para mi hacer amigos a través de la red y qué había en Twitter que lo hacia tan llamativo (o adictivo (?) ). Le respondí que en este medio social pude tejer redes con personas que tienen intereses, gustos, ideales, pensamientos, ocupaciones y etcétera similares a los míos, sin importar tiempo y espacio. Él, entonces, cerró la conversa con “Twitter pegó”.
Y sí, en mi vida, Twitter pegó: es un éxito de hecho. Facebook también, pero no tanto (#Chisting). He tenido increíbles experiencias gracias a estas conexiones humanas y por eso sigo buscando en los diferentes rincones del microblog espacios para juntar a mi pequeña red. Así, hace unos años, conocí a Juan Miguel Pernía (@JuanRules) quien ahora es un buen amigo y compañero de paseos fotográficos y, hace días, me presentó a Dona un día de ingenio web, una extraordinaria iniciativa cuya finalidad es juntar tantos voluntarios como sea posible para diseñar y construir el sitio web de organizaciones o fundaciones sociales para, en un día, colaborar con la causa y, quisiera pensar, mejorar el mundo. Juan lo explica mejor: “Imaginen un Extremakeover Home Edition pero de páginas web”. Ademas, no tiene que ser usted un especialista en diseño o desarrollo web, cualquier contribución es bienvenida: dominio y alojamiento para las páginas, un espacio físico para congregar a los voluntarios, refrigerios, transcripción de información, fotografías, ideas, todo. Sin duda respondí afirmativamente a la gentil invitación de Juan y quedé a la espera del primer día de donación.
Pocas semanas después, conocí la Asociación Andina de Ayuda al Niño con Cáncer (ANICAN), los primeros beneficiarios de Dona un día de ingenio web. En ANICAN, una asociación sin fines de lucro, se encargan de acompañar a las familias tachirenses que tienen un niño diagnosticado con cáncer: brindando apoyo emocional, información, orientación medica profesional y soporte en iniciativas de colaboración. Todo lo que reciben en donaciones se destina al pago de exámenes médicos, medicinas y tratamientos y ayudas económicas para cubrir traslados, hospedaje y cualquier gasto necesario durante el proceso. Desde su fundación en 2002, el trabajo que han realizado los miembros de ANICAN en la comunidad tachirense es increíble: actualmente apoyan a 110 niños junto a sus familias, haciendo un poco mas sencillo el camino hacia la cura. Una de sus fundadoras es la Dra. Angélica María Páez, médico oncólogo infantil del Hospital Central de San Cristóbal, quien vio la necesidad de establecer una organización para canalizar las necesidades de sus pacientes.
Nos reunimos un sábado en el Hotel Moncricket, gracias a la colaboración de su dueño y, junto a miembros de ANICAN, comenzamos a crear el proyecto: tener, al final de la tarde, un portal web para la asociación. Respondieron también al llamado de Juan Miguel: Gabriella Torres, Eduardo Briceño, Johann Marquez, Miguel Gomez, Francy Sanchez y Oliver Cera. Desde las 9 de la mañana y durante el resto del día, conversamos sobre la visión general del sitio web, nos facilitaron de ANICAN hermosas fotos, historias y testimonios de vida que nos llenaron de inspiración y ganas de aportar todo nuestro esfuerzo en esta experiencia. Y mejor que contarles qué se logró, les muestro: http://www.anican.org.ve :)
Los invito a unirse y repetir, desde su rincón en esta telaraña, ideas como la de Juan Miguel.
Sigamos tejiendo redes, donando ingenio.
