Iba yo por las empinadas calles de San Cristóbal cuando, luego de una conversación sobre si Alicia Keys tiene o no mejor voz que otras jóvenes cantantes, encontré un CD en el carro. Sabía que era algo viejo y tenía tiempo sin escucharlo, pero cuando comenzó a sonar la primera canción recordé que no era cualquier CD: era, nada más y nada menos, el primer CD que quemé. Lo que me impresiona es que no bastó con semejante hallazgo (que ya era suficiente para alegrarme) sino que una serie de imágenes, momentos, situaciones y sentimientos de mi adolescencia vinieron a mi. Casi pude sentir el caluroso día en que seleccioné las canciones y luego bajé corriendo para probarlo en el equipo de sonido de la casa. Luego de (gritar) cantar un rato, comencé a pensar sobre el poder que ejerce la música en mi ser. Es impresionante. Si con la fotografía encontré cómo detener el tiempo, con la música consigo viajar en él: me transporta a lugares y momentos en un pequeño compás.
Escribir de música no es fácil para mí. Tengo tanto, ¡todo! por decir. Me encanta, la necesito, la busco y la encuentro. Es mi amiga, confidente, pana y maestra. Es, creo yo, lo único que no me cansa en la vida. No hay redundancia, no hay repetición. Siempre está , no falla. Es ella. Es la música. Es arte, es amor, es expresión, es fuerza. ¡¡Arg!! tantas ideas que mis dedos no pueden procesar *suspiro*. Música… mi música.
Siendo arte antes que todo, tiene la bella particularidad de ser subjetiva. La hay de infinitas formas, estilos, colores y hasta tamaños, y todas con audiencia. ¿No le parece genial? Yo aun lo encuentro extraordinario. Además es tan accesible. Todos la llevamos dentro. Sí, todos. Tal vez no prodigiosamente, pero ¿quien se ha resistido a un solo de percusión en alguna sala de espera? ¿Existe alguien que no haya tarareado una melodía que no sale de su cabeza? ¿Ve? :)
El título de este compartir de palabras viene de una canción de Andrea Bocelli (Vivo por ella) que tiene muchas frases que me llegan al alma, pero con esta en especial me he relacionado siempre. Y es que yo no tengo ni idea de cuando fue que me enamoré de la música. No se si la busqué o me buscó. No recuerdo si me guiaron a ella o decidí conocerla. No lo sé. Solo sé que en algún punto del timeline de mi vida, cambié para siempre. Si he de confesar adicción alguna, es ésta. Soy adicta a la música, pero como dice Bocelli “la muerte no existe si ella está aquí”.
Dejo algunos videos que sirvan de soundtrack de este post :P


