Tejiendo redes, donando ingenio.

Nunca voy a olvidar una conversación que tuve con mi papá en diciembre de 2009: él estaba impresionado por la cantidad de personas con las que me comencé a vincular a través de los medios sociales, no sólo en San Cristóbal sino también en toda Venezuela. Me preguntaba por qué era tan fácil para mi hacer amigos a través de la red y qué había en Twitter que lo hacia tan llamativo (o adictivo (?) ). Le respondí que en este medio social pude tejer redes con personas que tienen intereses, gustos, ideales, pensamientos, ocupaciones y etcétera similares a los míos, sin importar tiempo y espacio. Él, entonces, cerró la conversa con “Twitter pegó”.

Y sí, en mi vida, Twitter pegó: es un éxito de hecho. Facebook también, pero no tanto (#Chisting). He tenido increíbles experiencias gracias a estas conexiones humanas y por eso sigo buscando en los diferentes rincones del microblog espacios para juntar a mi pequeña red. Así, hace unos años, conocí a Juan Miguel Pernía (@JuanRules) quien ahora es un buen amigo y compañero de paseos fotográficos y, hace días,  me presentó a Dona un día de ingenio web, una extraordinaria iniciativa cuya finalidad es juntar tantos voluntarios como sea posible para diseñar y construir el sitio web de organizaciones o fundaciones sociales para, en un día, colaborar con la causa y, quisiera pensar, mejorar el mundo. Juan lo explica mejor: “Imaginen un Extremakeover Home Edition pero de páginas web”. Ademas, no tiene que ser usted un especialista en diseño o desarrollo web, cualquier contribución es bienvenida: dominio y alojamiento para las páginas, un espacio físico para congregar a los voluntarios, refrigerios,  transcripción de información,  fotografías, ideas, todo. Sin duda respondí afirmativamente a la gentil invitación de Juan y quedé a la espera del primer día de donación.

Pocas semanas después, conocí la Asociación Andina de Ayuda al Niño con Cáncer (ANICAN), los primeros beneficiarios de Dona un día de ingenio web. En ANICAN, una asociación sin fines de lucro, se encargan de acompañar a las familias tachirenses que tienen un niño diagnosticado con cáncer:  brindando apoyo emocional, información, orientación medica profesional y soporte en iniciativas de colaboración. Todo lo que reciben en donaciones se destina al pago de exámenes médicos, medicinas y tratamientos y ayudas económicas para cubrir traslados, hospedaje y cualquier gasto necesario durante el proceso. Desde su fundación en 2002, el trabajo que han realizado los miembros de ANICAN en la comunidad tachirense es increíble: actualmente apoyan a 110 niños junto a sus familias, haciendo un poco mas sencillo el camino hacia la cura. Una de sus fundadoras es la Dra. Angélica María Páez, médico oncólogo infantil del Hospital Central de San Cristóbal, quien vio la necesidad de establecer una organización para canalizar las necesidades de sus pacientes.

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Nos reunimos un sábado en el Hotel Moncricket, gracias a la colaboración de su dueño y, junto a miembros de ANICAN, comenzamos a crear el proyecto: tener, al final de la tarde, un portal web para la asociación. Respondieron también al llamado de Juan Miguel: Gabriella TorresEduardo BriceñoJohann MarquezMiguel Gomez, Francy Sanchez y Oliver Cera. Desde las 9 de la mañana y durante el resto del día, conversamos sobre la visión general del sitio web, nos facilitaron de ANICAN hermosas fotos, historias y testimonios de vida que nos llenaron de inspiración y ganas de aportar todo nuestro esfuerzo en esta experiencia. Y mejor que contarles qué se logró, les muestro: http://www.anican.org.ve :)

Los invito a unirse y repetir, desde su rincón en esta telaraña, ideas como la de Juan Miguel.

Sigamos tejiendo redes, donando ingenio.

Táchira es dos punto cero.

El pasado martes 02 de agosto de 2011 se llevó a cabo en San Cristóbal un foro llamado “Táchira Web 2.0: Revelando el Potencial de las Redes Sociales“, organizado por la Lotería del Táchira y cuyos objetivos principales eran conectar la población del Estado con las nuevas tendencias y medios de Internet, ademas de recaudar fondos para las obras sociales de diferentes fundaciones en la región.

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Desde que me enteré del evento, quise participar: mi profesión y pasatiempos están directamente relacionados con el mundo 2.0 y el uso de las redes sociales para diferentes fines, así que decidí indagar en sus ponentes, costos y lugar.  Al revisar la plantilla de participantes y sus respectivas charlas, encontré bastante interesante la variedad del contenido a presentar, con tres expositores regionales  y tres nacionales, cada uno experto en su área. El costo me pareció aceptable, dado que lo recaudado irá a parar a fundaciones con programas para la familia tachirense: entre 100 y 200 bolívares y 3 cartones de Kino Táchira (puesto que están en las celebraciones de su cumpleaños numero veinte). El lugar: teatro de la Universidad Nacional Experimental del Táchira, no solo mi alma máter sino también mi principal sitio de trabajo. Así pues la decisión estaba tomada: me inscribí en Táchira Web 2.0

La mañana del martes al llegar a la UNET, encontré un poco de desorganización (que por fortuna solo se presentó en esta etapa del foro, de resto estuvo realmente admirable) ya que los participantes debían esperar en cola para una especie de registro que, al arribar a mi turno, no entendí: primero cada quien tenía que  mostrar la entrada a las jóvenes de protocolo y luego pasar a otro salón donde simplemente tomaban la parte desprendible de la misma y entregaban material del foro. Creo que todo pudo ser mas rápido al hacerlo con las primeras dos jóvenes y ahorrarse la entrada al salón. Esto hizo que se retrasara una hora el comienzo del evento.

Una vez dentro del teatro de la universidad, a las 9a.m., la reconocida comunicadora Lorena Arraiz y el animador zuliano Leonardo Villalobos dieron inicio formal al evento con una bienvenida a los participantes y posteriormente la presentación de palabras del presidente de la Lotería del Táchira: Angel Pernía y del rector de la UNET: José Sanchez Frank.

La primera ponencia estuvo a cargo de Enrique Vásquez, licenciado en mercadeo y profesor universitario en el Oriente  del país. Con el título: “¿Para qué sirven las redes sociales?” el conocido tuitero une su experiencia en mercadeo y su presencia en las nuevas tendencias sociales de Internet para presentar las características de las mismas, ademas de su visión del uso y provecho. Aunque personalmente no comparto la  misma percepción de Enrique en cuanto al uso de social media, encontré interesante varios de sus puntos. Algunas frases que me quedaron: “…con las redes sociales regresó el concepto de la plaza de pueblo: la gente se conoce, se reune, comparte”, “… siempre consigues asesoría: encuentras quien te ayude”. Ademas tuve la oportunidad de preguntarle sobre el uso del “1×1″o “sigueme y te sigo” en Twitter, iniciativa que encuentro contradictoria con la esencia de la red de microblogging, y de las recomendaciones rifadas en concursos. La respuesta del amigo Enrique: “No puedes desvirtuar el pensamiento de un ser humano mientras esté enmarcado en el respeto… cada cabeza es un mundo”.

Luego le tocaría el turno al profesor sancristobalense Cesar Omaña, colega ingeniero de quien tuve la oportunidad de recibir clases (publicidad) en un curso de locución y oratoria. Su ponencia: “La marca Táchira en la web” fue sin duda mi favorita. El profesor Omaña presentó una pequeña introducción de conceptos y términos de publicidad, mercadeo y web 2.0 para luego plantear la construcción de una marca en la red: Táchira. Algunas interrogantes como: “¿Estamos satisfechos con la visión del Táchira que se presenta actualmente en Internet?, ¿Tenemos como Estado presencia representativa?” me hicieron pensar  en todas las oportunidades que tenemos como región para explotar en la vida 2.0. Su propuesta se centra en un conjunto de pasos cíclicos compaginados por tachirenses que deseen y puedan colaborar: Coordinadores, Contenidos, Hosting, Promoción, Mantenimiento y Financiamiento.

El tercer tema discutido en el foro estuvo en manos de Ángel Méndez (Caracas), consultor en Tendencias Digitales, Online Marketing y redes sociales. “Impacto de Internet en Latinoamérica” fue el título de esta exposición, donde Ángel reveló cifras muy interesante sobre el comportamiento de la población latinoamericana y venezolana en los últimos años en la red.  Números: Latinoamérica ha crecido 48% en los últimos 3 años, por su parte, Venezuela tiene 37% de crecimiento en Internet, lo que indica que tenemos mucho por hacer y desarrollar. Actualmente nuestro país ocupa el tercer lugar en el ranking latinoamericano de web 2.0, luego de Chile y Brasil y tiene 2.300.000 usuarios de Twitter , el 63% de internautas cuenta con edades comprendidas entre los 7 y 24 años y los usuarios que aun utilizan Hotmail como chat tienen entre 7 y 17 años. Comentaba Ángel que el éxito del crecimiento en la red va mas allá de adoptar tecnologías: se debe ademas crear, compartir e influenciar: “2.0 es compartir” y resaltó el impacto que esta teniendo cada día mas, en Venezuela, LinkedIn. La frase: “lo que necesitas invertir en redes sociales es tiempo”.

Después de estas tres ponencias llegó el momento del intermedio (unos 25 minutos) donde cada participante recibió un refrigerio bastante completo. Ademas habían cafeteras lo que para mi representa un plus. Un número considerable de personas se acercó a los ponentes para conversar, expresar inquietudes o ideas y, claro, tomarse fotografías.

El inicio de la última parte del foro estuvo a manos del locutor, comunicador y humorista venezolano: Luis Chataing. Desde su aparición en la tarima del teatro, Chataing fue aplaudido en varias oportunidades por el público que reía con frecuencia durante su intervención. “Marketing personal” el tema de su ponencia, en la que compartió su experiencia personal en las redes sociales, especialmente Twitter y cómo la utiliza de focus group instantáneo. Durante esta parte del foro tuve una experiencia en particular, ya que en la ronda de preguntas y gracias a que el micrófono dispuesto para esto no sirvió en mi turno, Chataing bajó hasta mi lugar para escuchar la inquietud que tenía. Luego de un intercambio de bromas, risas y una fotografía, pude preguntarle si esta al tanto de la responsabilidad que tiene al ser seguido por mas de 500.000 personas, lo que lo hace un posible trendsetter y qué tanto se cohíbe o no al tuitear. Su respuesta, bastante completa, indicó lo consciente y responsable que es al expresarse en los 140 caracteres que tiene para cada tuit, sin dejar de ser él y decir lo que siente y opina. Las frases: “Cada vez estamos mas cerca del medio: el individuo se convierte en medio”  y “Algo que evito a rabiar es separarme de lo que pasa en mi pais: yo participo”.

Alejandra Quintero, community manager de la Gobernación del Estado Táchira, tuvo la responsabilidad de continuar con Tachira Web 2.0, compartiendo su experiencia, aprendizaje y desenvolvimiento en esta nueva profesión a través de la charla “La labor del Community Manager”. Uno de sus comentarios iniciales me llamó bastante la atención, por su sencillez pero a la vez capaz de dejar claro qué hace este personaje: “es el que atiende la tienda”. Alejandra dejó claro que la tolerancia, saber escuchar, medir los sentimientos y el impacto causado en los seguidores por cada publicación, buen contenido y una reacción rápida ante los errores son piezas clave para el responsable de una comunidad en linea. Su frase: “Lo que realmente importa: las personas”. Algo un poco molesto durante esta ponencia: en dos oportunidades interrumpieron, una para recibir al Gobernador del Táchira: Cesar Pérez Vivas y posteriormente para avisar que debía concluir debido a la falta de tiempo (que puedo apostar se originó por comenzar una hora después de lo estipulado).

Cesar Pérez Vivas tomo unos minutos para saludar a los presentes y hablar del uso que, como Gobernador del Estado, da a sus dispositivos móviles y redes sociales para permanecer en contacto con las personas, informar sobre su gestión y estar al tanto de lo que ocurre cada día.

Para finalizar, el ingeniero UNETENSE Manuel Castro habló sobre los “Modelos de Negocios Web 2.0″, dando un breve repaso de la historia de la WWW, el auge y caída de los .com y cómo cada idea de negocio ha tenido que ajustarse, actualizarse y tener la capacidad de originar rentabilidad a través de la red. Lamentablemente y por motivos de tiempo, su charla también fue breve. La frase: “Las empresas que sobreviven (en la red) y ademas con éxito, son las que ofrecen servicios como principal activo y tienen un modelo de ingresos”.

A las 2p.m. y luego de una despedida de los animadores y promotores, concluyó el primer foro de tecnologías web del Táchira. Sin duda un excelente evento con muy buen contenido, organización y producción.  Fue agradable asistir (cada minuto valió la pena), conocer la calidad de los internautas tachirenses: mediante las preguntas realizadas a los foristas pude apreciar el nivel de cultura y entendimiento de la audiencia en temas 2.0, saludar a tuiteros y blogueros locales: JuanRules, Skatox, Isaine y FrancyKarina, y en general compartir con una comunidad que tal vez parece aun tímida, pero sin duda pronto dará pasos importantes y tendrá presencia marcada en la red de redes.

Con certeza os digo: Táchira es dos punto cero.

Lo juro: quien te conozca ya nunca mas te podrá olvidar

Por alguna razón, mi memoria es excepcional para recordar cumpleaños. Bien sea de un familiar, amigo o conocido, al escuchar su fecha de aniversario se queda grabada en mi mente. Siendo así, desde hace algunos días en mi cabeza comenzó a resonar una fecha muy especial: San Cristóbal, ciudad donde nací, crecí y vivo, cumpliría un año mas, uno muy singular: el 450. Un 31 de marzo, el de 1561, Don Juan Maldonado y Ordoñez de Villaquirán fundó en este hermoso valle andino a San Cristóbal.

Cristobal Santa

Seguramente si usted es venezolano, aunque no sea sancristobalense, sabe algunos aspectos inconfundibles de la ciudad: es la capital del estado Táchira, está ubicada cerca de la frontera Colombiana, es cuna de políticos y presidentes que han marcado la historia de Venezuela, sede de la Feria Internacional de San Sebastian, la vuelta al Táchira y el templo sagrado del fútbol nacional: casa del (glorioso) Deportivo Táchira. La UNET, ULA y UCAT sus mas grandes casas de estudio universitario, Diario La Nación y Diario Católico los periódicos que acompañan cada mañana o la Televisora Regional del Táchira (TRT)  su más antiguo canal de televisión.  Ademas se conoce por tener un clima fresco, colinas empinadas, estar cerca de pintorescas urbes tachirenses (Táriba, Palmira, Rubio, Cordero) , ver crecer al catire Édgar Ramírez Anaya y, cómo no decirlo, por ser tierra de gente cordial.

Impresionante ¿verdad? Aun así, San Cristóbal para mi es mucho más. San Cristóbal es  mi día a día, mi rutina y mi aventura. Es la ciudad donde encuentro hermosas montañas, sol, lluvia, pueblo y urbe. Es esa combinación perfecta de tranquilidad, calma y ajetreo. Es aroma de antaño en el puntal de media tarde: es café, aguamiel y el pan más sabroso del mundo. San Cristóbal es decir ¡ole!, ¡ala!, ¡ola!, ¡epa!, ¡uy!, ¡uish!, ¡toche! y entenderse. Es caminar en el metropolitano o subir la montana y respirar aire puro. Es mirarle desde la Loma del viento o el Mirador y sentirse igual de orgulloso.  Es ir a la Plaza Bolivar a volar cometas, comer raspados, pulir los zapatos o saludar las perezosas.  San Cristóbal es gente hermosa, trabajadora, agradable, gentil y sí, cordial. Es saberse gocho y entender que redefinimos el término, dándole un nuevo y maravilloso significado. Es un acento “cantadito” inconfundible, es hablar de usted pero sin dejar de ser cercano y amigo. Es una tarde gris y una mañana radiante. Es un palo de miche claro y un pastel de queso con bocadillo, es chicha y masato,  pisca y arepa. Es una rumba en Barrio Obrero, un guateque, un convite. San Cristóbal es bambuco y vals, es poema y pintura. ¡Ay, mi San Cristóbal, cómo te amo!

Y sí, tal vez soy muy subjetiva: después de todo, esta es mi casa. Por eso, hace algunos dias, decidí preguntar a propios y extranjeros: ¿Qué es para ti San Cristóbal?, ¿Qué significa? A continuación las respuestas que recibí:

“San Cristóbal es mi hogar, mi tranquilidad, mi libertad, a sus alrededores consigo la belleza de la naturaleza, y en su corazón la seguridad de una vida para mi” @isaine

“Para mí San Cristóbal significa: el antaño del pueblo evolucionado en ciudad. El lugar donde siempre quieres volver a descansar, es mi hamaca para leer” @Majo711

“San Cristóbal, representa mi hogar, el lugar donde he vivido grandes momentos de mi vida y he conocido gente grandiosa, la mayoría nacida allí. Y luego de viajar por varias cuidades del mundo, descubrí su perfecto balance entre tranquilidad/modernismo lo cual lo hace un lugar perfecto para vivir.” @skatox

“Ha sido una ciudad que por no ser persona no me abre sus brazos pero si me abrió sus montañas para recibirme a su tranquila, agradable y cómoda vida andina.” @Sharolayn

“San Cristóbal… está tan jodida, que  me deprime. Pero donde quiera que voy, no quiero ocultar que soy de esta bendita tierra. Venezuela NO tiene ciudad más hermosa que esta.” @ebriceno

“SC: El sitio perfecto. Del cual vengo y al que siempre quiero volver” @ErasmoHernandez

“Es la ciudad donde me alegra haber nacido, pero me molesta que nadie confíe (como sitio para trabajar) si fuesen más los que se quedan, tendríamos una mejor ciudad” @kamihack

“La ciudad a la que amo. La ciudad donde nacieron y se formaron mis hijas. La ciudad en donde no nací, pero en la que quiero morir.” @anabelland

“El equilibrio entre pueblo y urbe… quizás es eso lo que mas me gusta… no es enteramente una ciudad, pero tampoco es un pueblo… tiene equilibrio, calidez humana, pero servicios y cosas de ciudad.” @jelur

Como en todo agasajo, el homenajeado merece obsequios. Yo a San Cristóbal le regalo mi fe, mi trabajo y mi confianza. Le entrego mi comportamiento ciudadano, mis ganas de construir ciudad, de convivir en armonía. Le regalo enseñanza y ejemplo, para que los sancristobalenses sigamos siendo ese pueblo cordial y modelo. A San Cristóbal le doy mi amor, mi vida, mis días. Y tu, ¿qué le vas a regalar?

Citando las palabras del gran  poeta y músico Don Chucho Corrales: San Cristóbal, lo juro: ¡quien te conozca  ya nunca mas te podrá olvidar! 

¡Feliz cumpleaños andina hermosa!

Magia celestial

Calles de mi niñez… calles ¿tranquilas?

Noto con preocupación como cada día las calles de San Cristóbal se atiborran del abominable tráfico que, hasta hace algunos años, pensaba era un mal de las grandes urbes. Sin embargo, ahora nuestra ciudad de la cordialidad forma parte del grupo de ciudades que padecen este terrible mal. Digo terrible y mal porque eso es el tráfico: la gente se altera, grita, comete imprudencias, pierde tiempo y momentos, se frustra… ¡tantas cosas!

No conforme con menguar nuestra calidad de vida, el tráfico desarticula la armonía de este valle que alguna vez fue de auyamas: San Cristóbal envejece. Lo estético se pierde, el desorden reina en las calles, carreras y avenidas. El humo decora los paisajes de la cordillera y la paz andina se esconde tras el ¡BIIIIIIP BIIIIIP! de las bocinas de nuestros automóviles.

Podría seguir con una larga lista de problemas (ejemplificados y todo) que trae este mal. Pero prefiero invertir mi tiempo y el suyo, que generosamente me lee, en proponer soluciones o al menos atreverme a opinar en algunas decisiones sencillas que al tomar cada día, todos nosotros, tal vez ayuden a curar un poco este achaque.

Los trapos sucios se lavan en casa y si usted no sabe esto, querido lector (o lectora), usted no es venezolano (o venezolana). Por eso permítame participarle que usted, al igual que yo, es parte de la enfermedad. Usted, yo, su vecino, el transportista, el motorizado, el peatón, la ruta universitaria y el camión de las mudanzas: sí, todos somos parte del problema. Porque… ¿cuál es el ADN del tráfico si no los automóviles? Así, se me ocurre, es posible que la tan buscada solución este en la formulación del problema mismo (mismo, no mesmo). ¿Y si nos educamos? ¿Y si somos conductores responsables que respetan las normas? ¿Y si somos peatones sensatos? Algo tiene que mejorar, ¿no? Tal vez, ante tanta ética, educación y conciencia ciudadana, los gobiernos se dedicarían con  mas esmero en proporcionar y asegurar el buen funcionamiento de las vias y servicios de transporte público.

De manera que mi propuesta se divide en tres partes:

A usted querido conductor de automóvil personal o familiar, le recomiendo algo sencillo: siga las normas básicas de tráfico. Fácil, ¿no cree?: deténgase en rojo, respete el rayado peatonal (porque usted también tiene un cuerpo que valora y quiere mantener lo mas a salvo posible), utilice las luces de cruce (no es casualidad que el automóvil las tenga, no vaya a pensar mucho menos que sirven de decoración navideña, ¡NO!, ellas tienen su razón de ser), ceda el paso de vez en cuando (no empobrece ni enriquece a nadie), respete los límites de velocidad (mire que si fuese apto para la formula uno, no tendría mucho tiempo libre para leer estas palabras ;) ), en fin: sea un buen conductor. Para lograr una ciudad mas descongestionada, usted debe (sí, debe, con compromiso), ser parte de la solución porque, querido lector (o lectora… *suspiro*), es parte del problema.

En el ámbito del transporte público, es necesaria la ayuda de los entes que administran, en nuestro nombre, la ciudad. Creo que una forma muy sencilla pero efectiva de comenzar a resolver el problema de los autobuses es darle un nombre a cada parada: los puestos de espera de autobuses deben estar identificados: La Tinaja, UNET, Esquina del Recuerdo, Carrera 20 con calle 22, qué se yo:  Nombres. Por otro lado los autobuses y derivados deben detenerse para dejar y recoger pasajeros SOLO en dichas paradas. De lo contrario, serían multados. De esta manera se comienzan a crear rutas fijas que se cumplen y a futuro se convierten incluso en paradas con una hora establecida. (El bus pasa por la parada La Tinaja cada 20 minutos) y como bono: nace una conciencia en la colectividad y en los transportistas. Las cosas que funcionan bien se respetan y cuidan mejor ¿No suena fantástico?

Finalmente, admirado, luchador incansable y amigo: peatón. Tiene usted en sus manos una de las tareas mas grandes dentro de esta cadena de buenas y educadas acciones en el acontecer sancristobalense.   Al caminar por el laberinto del núcleo urbano, ¡valórese!: no se cruce las calles y avenidas a mitad de camino, llegue a la esquina respectiva y haga uso de las enormes rayas blancas que sirven de alfombra a su distinguido paso. Camine por las aceras, respete los jardines e islas y, por favor, pase el testigo y eduque a sus familiares para que actúen, al igual que usted, como buenos ciudadanos. Ahora, si es usted usuario del transporte público, es más simple: ¿tiene que caminar media cuadra más para tomar el bus o para llegar a su destino final? ¡hágalo!: le recuerdo que se aprende a caminar de chiquito, es gratis y no tiene contra-indicaciones para la salud.

Junto al aporte de cada sector, pienso que se podría agregar un esfuerzo conjunto de los mencionados entes públicos para construir, habilitar o designar estacionamientos a distancias “caminables” de las áreas mas transitadas de la ciudad: una ama de casa que debe ir al centro de San Cristóbal a pagar los servicios públicos o comprar los útiles escolares, un ejecutivo cuya oficina se encuentra en plena séptima avenida, un estudiante o un mensajero, pueden dejar su medio de transporte allí (con su debido pago) y caminar hacia sus respectivos destinos. Esto daría paso a un casco céntrico libre de vehículos estacionados que entorpecen el libre flujo de tránsito.

Al conocer ciudades, ha llamado mi atención que lo mas representativo en el orden, equilibrio y estabilidad de cada una, es el transporte. Berlín, por ejemplo, es unas 8 veces mas grande que París: ¡una ciudad realmente gigante! y tiene el sistema de transporte mas espectacular que he visto en mi existir: su estación central y cuatro núcleos más en el eje norte-sur y este-oeste, completan el nódulo de transporte más grande de Europa. Una ciudad que vivió guerras, holocaustos, muros y destrucción. ¿Cómo es posible que en una ciudad de unas cuantas avenidas no se puedan resolver estos problemas? Y, sin buscar motivos y razones (mas bien excusas) de por qué allá sí y aquí no, es tiempo de sumar esfuerzos y protagonizar el “queriendo podemos”, bien decía John Winston Ono Lennon: “Puedes decir que soy un soñador, pero yo no soy el único. Espero que algún día te unas a nosotros y el mundo será uno”.

Posdata: he enviado un texto similar varias ocasiones a las páginas de redes sociales de la alcaldia del municipio San Cristóbal, al no tener respuesta o comentarios, pienso que no ha sido leido. Me gustaria me ayude con la divulgación del mismo para que llegue a los ojos de quienes puedan colaborar.

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